
Desde hace varios días no había posteado nada, principalmente por el tiempo que me tomaba adaptarme a mi nuevo trabajo, pero aquí estamos de nuevo, material hay y ganas sobran.

Revisando unas fotos encontré un paseo realizado este verano con un grupo de amigos al sector de Cucao, uno de los sectores más visitados en la isla de Chiloé. Para llegar a Cucao hay caminos en muy buenas condiciones, eso sí de tierra, ya sea en vehículo, o bien en bus, que sales todos los días desde Castro.


En Huillinco está la capilla de características muy isleñas al lado de una gruta. Frente a ella se encuentra el cementerio de con pequeñas casas, de eso ya comenté en un post anterior. Y en un costado del pueblo se encuentra el muelle de
madera con una vista espectacular.

Al continuar el camino, las cabañas, restoranes y oficinas turísticas te indican que estas cerca de Cucao. Pequeño poblado costero, que antiguamente vivía muy aislado, pero por hoy se abastece en gran medida del turismo. Lo que más impacta es una sobrecogedora playa extensa hasta el horizonte, donde una mar
gruesa con olas blancas ensordece a cualquiera.

Puedes llegar a la playa directamente por el camino, o bien te detienes en el parque nacional Cucao, para realizar una caminata por entre pequeños senderos y milenarios bosques hasta acceder a la playa.


Me han comentado que el paseo bajo la lluvia es lo mejor. Veremos que pasa.